En las ferreterías siempre existe una gran variedad de herramientas y algo que nunca puede faltar es el taladro, indispensables para tareas domésticas o para la industria de la construcción. Existe una gran diversidad de modelos y de funciones, pero hay algunas características generales que debemos tomar en cuenta, según un análisis del sitio Ferretería VTC SC.





Potencia: los taladros tienen una potencia de entre 500 y 1.300 vatios. Mientras más potente sea las tareas se harán más rápida y eficazmente.  Sin embargo, si el taladro solo se usa para cuestiones domésticas es mejor comprar algo más discreto pero efectivo.





Con o sin cable: aunque un taladro sin cable es más cómodo, evitando las molestas extensiones, también es una realidad que tiene menos potencia, así que es una decisión que depende de la tarea que se vaya a hacer.





Capacidad de perforación:  si vas a poner un cortinero, quizás necesites un equipo estándar, pero si vas a realizar numerosas perforaciones en una construcción, ahí si necesitarás de algo más completo.





Mandril: existen varios tipos, el más usado para trabajos de atornillar y desatornillar es el mandril sin llave. Hay otros más complejos como el clásico el cual se aprieta con una llave o el mandril SDS cuya función principal es albergar martillos perforadores.





Velocidad: aquí se debe elegir entre un taladro de 800 y 3.000 revoluciones por minuto, la rapidez es en función de la resistencia de los materiales que se esté planeando taladrar.